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CURIOSIDADES CULINARIAS • RESEÑAS DE RESTAURANTES

Las 20 mejores bebidas típicas del mundo para educar y refrescar al paladar

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8 oct
8 min de lectura


Conocer nuevos destinos nos permite ampliar nuestros horizontes culturales y no hay mejor forma de hacerlo, que con unas gotas de historia. Una bebida puede mostrarnos la vida de un determinado pueblo, como su gastronomía, costumbres y tradiciones, formas de pensar y los sucesos que han definido su identidad. Todo esto, a través de sus aromas y sabores más comunes. Algunas se toman calientes y con calma; otras despiertan el orgullo y la alegría de celebrar con amigos y familia, así como también, están aquellas que simbolizan el comienzo de una etapa personal o social. Para eso, te traemos 20 de las mejores bebidas típicas en el mundo con las que podrás conocer y comprender la esencia y propósito de una nación, a través del tiempo.


Vista cenital de cinco bebidas tradicionales servidas juntas
Un primer vistazo a bebidas que cuentan historias de distintas regiones.

Mate de Argentina. La bebida más representativa de la cultura argentina, que se prepara con yerba mate, agua caliente y se sirve en un recipiente especial con una bombilla, un tipo de sorbete o caña metálica. Su sabor es herbal, amargo y con notas terrosas, muy parecida al té verde o negro. Lo especial de esta bebida es que representa el compañerismo y la hospitalidad entre los argentinos, por lo que debe tomarse en grupo como un acto de compartir y convivir.


Matcha de Japón. Consiste en un polvo de té verde elaborado a partir de hojas secas y molidas en piedra, el cual se bate con agua caliente hasta formar una espuma suave. Su sabor es vegetal, cremoso y con un sutil dulzor, lo cual se asemeja un poco al alga nori. Además, es perfecto para mezclarse con licuados, postres y leche. En japón, se considera un símbolo de meditación, respeto, armonía y conexión espiritual.


Masala chai de India. Cuando se habla de tradición, esta bebida no es la excepción.

Se prepara a base de té negro con leche, azúcar y especias, como cardamomo, canela, jengibre y clavo. Se caracteriza por su calidez, aroma y sabor especiado con notas picantes. Actualmente, es muy empleado para crear postres y bebidas, mientras que en India, representa un momento de pausa para meditar en medio de la rutina.


Pisco sour de Perú. La bebida emblemática de los peruanos, que combina pisco, un tipo de aguardiente, con limón, jarabe de goma, clara de huevo y amargo de angostura. Su sabor es ácido y dulce con una textura suave y cremosa. La clave está en el equilibrio de sus sabores y texturas para que sea amable al paladar, haciéndolo un clásico de las festividades que simboliza la unión de la tradición, la historia y la tierra peruana.


Té de menta de Marruecos. Una infusión tradicional de té verde gunpowder, hojas de hierbabuena fresca y azúcar. Este se mezcla vertiendo y regresando la infusión a la tetera para que se oxigene, creando una espuma al momento de servirlo desde un punto alto. Posee un sabor dulce con un ligero amargor que le aporta el té verde, lo cual se siente fresco y potente al mojar el paladar. En la cultura marroquí, se sirve a los invitados como muestra de bienvenida y respeto, por lo que es de mala educación rechazarlo.


Tequila de México. Sin duda, la bebida nacional por excelencia que representa a México en el mundo. Esta proviene de la destilación del agave azul, cuya producción se da en el occidente de México, especialmente en Jalisco. Puede ser blanco, reposado o añejo, cuyo sabor varía entre notas dulces, terrosas, picantes y minerales. Actualmente, es un elemento que no puede faltar en las festividades y reuniones sociales, pues representa la identidad nacional, el orgullo y la tradición del pueblo mexicano.


Mezcal de México. Otra bebida mexicana muy conocida en el mundo, que también proviene del agave. Este puede ser joven, reposado y añejo, según su producción en olla de barro o alambique tradicional. A diferencia del tequila, su sabor es más ahumado con matices herbales y terrosos, debido a la cocción de piñas de agave en hornos de piedra con leña. Esta bebida también está presente en todo tipo de celebraciones, lo cual simboliza la conexión profunda de los mexicanos con la tierra y sus raíces ancestrales.


Pulque de México. Una bebida que ha transcendido con el tiempo para comprender el origen del pueblo mexicano. Se elabora fermentando el aguamiel, el jugo extraído del corazón del maguey, cuyo sabor es refrescante con un toque de levadura y notas agrias. Tiene una textura espesa y un color blanco lechoso, que se sirve natural o mezclando distintos sabores para complacer todos los gustos. Su origen se remonta a la época prehispánica, donde se consideraba la bebida de los dioses, pues representaba una sangre sagrada de la tierra y un regalo de la diosa del maguey, que solo podía ser consumida por sacerdotes y gobernantes.


Primer plano de bebidas mexicanas de agave y una copa ácida
El agave mexicano da origen a bebidas con personalidad única.

Caipirinha de Brasil. La bebida nacional de Brasil que se elabora con cachaça (aguardiente de caña de azúcar), lima, azúcar y hielo. Se acostumbra a servirse frío para días calurosos o durante reuniones sociales y se distingue por su sabor cítrico y dulce con un toque herbal y fuerte que le confiere el alcohol. Es un símbolo de unión y alegría entre los brasileños para disfrutar de la compañía de los más queridos, sin importar las clases sociales.


Sangría de España. Una bebida típica española que se prepara a base de vino tinto, fruta, azúcar, un poco de licor, refresco de naranja y canela. Su sabor es afrutado y refrescante con un toque cítrico y un matiz especiado. Es buen acompañante de las comidas familiares y las festividades, que simboliza la alegría y la hospitalidad de los españoles con los visitantes al estilo mediterráneo.


Sake de Japón. Una bebida elaborada a partir de la fermentación de arroz, agua, levadura y el hongo Koji-Kin. Suele ser suave y fresco con notas dulces y ácidas, y un fondo terroso del umami. Se sirve frío o caliente, de acuerdo a los aromas y sabores que se quieren percibir. Es muy usado en bodas tradicionales, como símbolo de unión y respeto entre los novios y sus familias, así como también, se usa como ofrenda en ceremonias religiosas para atraer buena fortuna y agradecer a los dioses.


Soju de Corea. Una bebida típica que se prepara fermentando y destilando arroz, el cual se sirve directamente frío o mezclado en cócteles populares y exóticos. Suele beberse solo y acompaña muy bien platos intensos, como carnes a la parrilla o comida picante. Tiene un sabor limpio, suave y ligeramente dulce que se parece al vodka, pero con menos intensidad alcohólica. Para los coreanos, representa un pilar fundamental de socialización, cultura e identidad nacional, el cual se ofrece en reuniones y funciona para liberar emociones y aliviar el cansancio.


Guinness de Irlanda. Una de las bebidas más famosas del mundo e ícono de la cultura irlandesa. Se trata de una cerveza negra seca estilo dry stout, cuyo sabor tiene notas de café tostado, cacao y chocolate amargo, así como una espuma de textura cremosa y aterciopelada. Acompaña muy bien guisos, carnes y postres con chocolate. A lo largo de los años, se ha convertido en un ejemplo de espíritu comunitario, hospitalidad y resistencia del pueblo irlandés ante las adversidades, además de ser el alma de las reuniones familiares y sociales.


Kvass de Europa del Este. Una bebida tradicional en países, como Rusia, Ucrania y Bielorrusia, que se prepara a partir de la fermentación de pan de centeno tostado y se mezcla con agua, azúcar o miel y levadura. Suele ser ácido, agridulce y con notas a malta o corteza de pan tostado, el cual tiene bajo índice alcohólico. Se sirve frío para acompañar comidas o como ingrediente principal de la sopa eslava llamada okroshka. Su importancia se debe a que es símbolo de identidad cultural, supervivencia histórica y unión comunitaria de los pueblos eslavos.


Kéfir de la región del Cáucaso. Una bebida que se elabora principalmente con leche fresca de vaca, cabra u oveja y gránulos de kefir, un conglomerado gelatinoso de bacterias y levaduras, lo cual se fermenta al sol en bolsas u odres de piel de oveja para que el proceso sea natural. Debido a esto, su sabor es ácido y agrio con un toque tostado y una textura cremosa. Puede tomarse solo, con frutas o como base para desayunos frescos, además de que representa la riqueza familiar y el estatus de prosperidad.


Vista a nivel de mesa de cinco bebidas fermentadas y espumosas
Las bebidas fermentadas muestran cómo cada cultura conserva sabor y tradición.

Ayran de Turquía. La bebida nacional turca por excelencia, que se prepara a base de yogur natural, agua fría y sal. Se distingue por su sabor ácido y ligeramente salado, a diferencia de los batidos de yogur comunes. Además, posee una textura muy líquida al rebajarse con agua, la cual se bate hasta lograr una espuma suave. Es excelente para acompañar kebabs, panes y comidas especiadas, debido a que su sabor equilibra los aromas de los alimentos. Para los turcos, es mucho mejor que el refresco en días calurosos, lo cual se remonta a los primeros pueblos que fermentaban y diluían el yogur con agua para conservarlo y reponer minerales.


Lassi de India. Una bebida originaria de la región de Punjab, que parte de una base de yogur batido con agua o leche. Este puede ser dulce al combinarse con fruta y miel, o salado, cuando se condimenta con sal, comino tostado u otras especias. Es cremoso y se sirve con una capa de espuma que le confiere suavidad. El lassi de mango es la versión más popular que se consume, pues es ideal para los días calurosos y como digestivo después de una comida.


Café turco de Turquía. Un tipo de café que se prepara en un cezve, una pequeña jarra de cobre con mango largo, donde se calienta agua con café molido sin filtrar. Su sabor es concentrado e intenso con una espuma espesa en la superficie. Se recomienda beberlo despacio para disfrutar de sus aromas y evitar consumir todo el polvo depositado en el fondo de la taza. Para los turcos, es un símbolo de hospitalidad, amistad y tradición cultural, el cual se ofrece en rituales matrimoniales y a los que van de visita a una casa en señal de respeto.


Café etíope de Etiopía. Una de las bebidas más conocidas por provenir de la cuna de la planta de café arábica, la cual crece de forma silvestre en las alturas de las montañas etíopes. La preparación tradicional se hace con café tostado molido que se calienta con agua en una jebena, una vasija de arcilla propia de este proceso. Esto crea una espuma en la superficie, a la cual se le salpican unas gotas de agua fría para asentar los posos por unos minutos. Destaca por sus aromas a jazmín, limón y frutos rojos con una acidez brillante y un cuerpo que va de ligero a medio. Debido a su origen, es considerado un símbolo cultural y de hospitalidad que se ofrece en señal de respeto a las visitas.


Bubble tea de Taiwán. Una bebida clásica creada en los años 80, que consiste en una base de té con leche o fruta, hielo y perlas de tapioca. Se caracteriza por su sabor fuerte con un toque dulce y una textura cremosa y suave. Es tanta su popularidad, que se considera la bebida nacional de Taiwán y un símbolo de identidad cultural, además de tener su propia celebración cada 30 de abril. Actualmente, es una bebida consumida en todo el mundo por su frescura y sabor que encanta a pequeños y grandes.


Vista lateral de bebidas asiáticas y cafés servidos con detalles tradicionales
Tés, cafés y bebidas con yogur revelan costumbres diarias llenas de sabor.

No cabe duda lo fascinante que son estas bebidas no solo por su sabor, sino también por el impacto que han tenido en la sociedad. Por ejemplo, el té matcha propicia la conexión espiritual, el mate acerca a los más queridos para convivir y compartir, el té de menta abre las puertas de un hogar, el soju es motivo de festejo y de libertad emocional, así como también, la cerveza Guinness reúne al pueblo en los buenos y malos tiempos. Es así que cada una representa un estilo de pensar y actuar, según el pueblo que la admira y que quiere compartir su cultura con los demás.


Así que si estás decido a probar alguna de ellas, recuerda elegir de acuerdo a tu gusto y curiosidad por conocer algo nuevo. Si prefieres algo sin alcohol, empieza por un Masala chai o té matcha para experimentar con sabores profundos, pero si el motivo es festejar, un tequila, un mezcal o una caipirinha, son las opciones perfectas para levantar el ánimo y disfrutar del momento. A fin de cuentas, la intención es conocer y comprender la cultura de un pueblo para compartir y admirar su manera de ver la vida con un sorbo de curiosidad.

 
 
 

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