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CURIOSIDADES CULINARIAS • RESEÑAS DE RESTAURANTES

Los 20 mejores aperitivos del mundo que darán sabor y ritmo a tus reuniones

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El Privilegio de Comer
15 oct
11 min de lectura

Con tan solo unos minutos, un buen bocado puede relatarnos la historia de una nación, una cultura y un pueblo, antes de que llegue el plato fuerte. Algunos pueden ser crujientes, otros frescos y otros cremosos, pero todos tienen algo en común: invitan al paladar a descubrir sabores únicos e irresistibles para dar inicio a una comida inolvidable. Por eso, te traemos una selección de los 20 mejores aperitivos en el mundo, que son famosos por su sabor, su técnica y su habilidad para despertar el apetito.


Vista cenital de varios aperitivos mediterráneos servidos en platos pequeños
El Mediterráneo domina el arte de empezar una comida con sabor y calma.

Bruschetta de Italia. Este es un clásico de la cocina italiana que consiste en pan tostado (ciabatta o baguette), tomate fresco, ajo, albahaca y aceite de oliva. Una opción sencilla que exige buenos ingredientes. La clave está en servirlo al momento para que el pan conserve su temperatura, el cual sostiene la combinación perfecta entre la acidez del tomate, lo denso y puro del aceite de oliva y lo arómatico del ajo y la albahaca, creando una gama de sabores y texturas crujientes, ácidos, espesos y suaves. En Italia, Taverna dei Migliori y Ristoro Della Salute son dos sitios recomendados que ofrecen de las mejores bruschettas para empezar una comida o simplemente para picar algo rico con amigos.


Tapas de tortilla de España. Uno de los bocadillos más tradicionales de España, que se prepara con una base de pan y una pequeña porción de tortilla de papa, la cual lleva huevos, cebolla, aceite de oliva y sal. Esta se sirve tibia o a temperatura ambiente con pimientos, chorizo o jamón serrano. Es un entrante clásico de barra, ideal para maridar con una copa de vino durante una cita o mientras se ve un partido. Para que la tortilla española sea perfecta, debe haber un balance entre las proporciones y la calidad de los ingredientes, así como el tiempo de reposo al cuajarla. Casa Dani y Pez Tortilla son dos instituciones culinarias en España que preparan las mejores tapas de este clásico aperitivo, según los locales.


Hummus de Medio Oriente. Se trata de una mezcla de garbanzos, tahini, limón, ajo, sal, comino y aceite de oliva, cuyo resultado es una crema suave y muy versátil que acompaña muy bien infinidad de comidas. Suele servirse con pan pita, verduras crudas o encurtidos. Es ideal para abrir el apetito en una reunión o también como una comida completa por su alto contenido de fibra y proteína vegetal. La clave está en cocer los garbanzos lo necesario para que queden suaves y al momento de revolverlos, obtener una textura cremosa, pero ligera que se derrita en el paladar con tan solo un bocado. Abu Hassan en Tel Aviv y Aruse Damascus en Dubai ofrecen versiones únicas de este delicioso manjar con un toque muy personal que querrás probar.


Falafel de Medio Oriente. De los favoritos alrededor del mundo, que consta de una croqueta de garbanzo con cebolla, ajo, cilantro y perejil. Este se cubre de una capa de harina de garbanzo o pan tostado para freírse en aceite y quedar compacto. El resultado es una textura crujiente con centro especiado, que va muy bien con salsa de yogur, tahini o ensalada fresca. Para que quede excelente, se deben usar garbanzos crudos remojados por 24 horas, una generosa cantidad de hierbas frescas y un poco de bicarbonato para que después de enfriarlo, quede completamente compacto. Entre los mejores sitios para degustarlo, están HaKosem en Tel Aviv y Hashem Restaurant Down Town en Amman, los cuales preparan versiones tradicionales con un toque especial que atrae a millones de locales y viajeros todo el año.


Ceviche de Perú. El icónico aperitivo de los peruanos que combina pescado crudo marinado en limón y ají, acompañado de cebolla y cilantro. Debe servirse frío con una guarnición de camote, maíz o cancha. Para lograr esta deliciosa mezcla, debe haber un contraste entre el pescado fresco, el toque justo de limón y ají, lo crujiente de la cebolla y la proporción adecuada de maíz o camote, dando como resultado una mezcla fresca, ácida, dulce y crujiente que aromatiza el paladar con solo probarlo. La Mar Cebichería Peruana y El Mercado son dos joyas culinarias que Perú ofrece al comensal curioso cuando se trata degustar un ceviche clásico por primera vez.


Primer plano de ceviche peruano con pescado blanco, cebolla morada y maíz
El ceviche demuestra que un inicio puede ser ligero, ácido y lleno de carácter.

Empanadas de Argentina. Un básico de las mesas argentinas, que se prepara con masa de harina de trigo, manteca y se rellena de carne, cebolla y especias. Esta puede variar de acuerdo a la región, agregando ingredientes, como papa, huevo, aceitunas o queso. La clave está en balancear la jugosidad de la carne, lo crujiente de la cebolla y la proporción exacta de manteca y especias para obtener una textura fina, tierna y ligeramente crujiente, lo cual crea una explosión húmeda y especiada. El Sanjuanino y El Hornero de San Telmo son dos instituciones culinarias en Buenos Aires que ofrecen una clásica versión de este delicioso bocadillo para comer como todo un local.


Guacamole de México. Uno de los mejores acompañantes en las reuniones, que se elabora con una base de aguacate machacado con limón, sal, cilantro, cebolla y chile. Además, se le puede agregar tomate o algún tipo de fritura como chicharrón para darle más sabor y textura. Suele servirse con totopos crujientes al centro o como ingrediente extra en tacos. La magia de este manjar está en la madurez del aguacate que debe quedar ligeramente suave y cremoso al mezclarlo. Al mismo tiempo, debe usarse la cantidad exacta de limón y añadir en orden los demás ingredientes para lograr un contraste entre ácido y picante que sea amable al paladar. Azul Histórico y Nicos en Ciudad de México preparan versiones tradicionales con ingredientes especiales, como chapulines o escamoles para darle un toque muy mexicano.


Satay de Indonesia y Malasia. Se trata de brochetas de carne marinada y asada, que se sirven con salsa de maní. El resultado es un balance perfecto de la carne ahumada y su textura ligeramente crujiente con el toque agridulce, tostado y aromático de la salsa de maní y el sabor de las brasas. Es un bocadillo ideal que se encuentra en mercados, restaurantes y en mesas de reuniones familiares. Sate Khas Senayan en Indonesia y Zaini Satay Ampang en Malasia son dos recomendaciones de locales y viajeros que no debes perderte, si viajas a dichos destinos por primera vez.


Gyozas de Japón. Consiste en pequeñas empanadas doradas por fuera y suaves por dentro, que suelen llevar cerdo, repollo, ajo y jengibre. Estas se fríen lo suficiente en aceite para luego cocinarse al vapor con agua y servirse calientes con salsa de soya, vinagre y aceite picante. Se disfrutan mejor con una cerveza fría o como complemento de un plato de ramen. Son excelentes para reuniones con amigos o para compartirlas con tu pareja. La clave está en mantener lo crujiente del exterior con la jugosidad del relleno para que al molderla, no se destruya por completo y se puedan percibir los sabores y aromas. Gyopao Gyoza y Harajuku Gyozaro son dos lugares deliciosos y accesibles para probar este bocadillo, según locales y expertos.


Spring rolls de Vietnam. Se trata de rollitos frescos envueltos en papel de arroz o fritos que se envuelven en harina de trigo, los cuales se rellenan de col, lechuga, hierbas, fideos de arroz, verduras y camarón o cerdo. Se distinguen por su textura crujiente o suave, según su preparación, así como por la complejidad de sus sabores ácidos, herbales, intensos y dulces que componen su relleno. Para lograr un delicioso bocado, hay que saber controlar la humedad del relleno, enfríar la mezcla antes de armarlos y emplear la proporción exacta de aceite o agua para que su cocción sea más fácil. Noodle & Roll y Bun Cha Ta Hanoi se encuentran entre los mejores sitios para probar este platillo en su versión más clásica, según locales y viajeros.


Samosas de India. Un clásico de la cultura india que consiste básicamente en empanadillas de harina de trigo, rellenas de papa especiada, chícharos o carne, jengibre, cilantro y cúrcuma. Estas se preparan con pedazos de masa que se rellena y se fríe en aceite sin llegar a quemarse. Luego, se dejan reposar un momento para escurrir el exceso de grasa y se sirven con salsa chutney. La clave está en que la masa quede crujiente y hojaldrada para sostener un relleno seco y bien especiado, que al moderse, pueda sentirse un bocado compacto de sabores intensos y poco grasosos. Shahi Samosa y Gurukripa son templos de la cocina india que ofrecen versiones únicas de este platillo para locales, viajeros y expertos.


Hojas de parra de Grecia y Turquía. Un aperitivo sencillo y lleno de sabor que se prepara rellenando las hojas con arroz, carne de cordero o cerdo, cebolla, piñones y especias como menta o eneldo. Se sirven frías o tibias, con limón y yogur para abrir el apetito de manera ligera y esperar al plato fuerte. Para probar una buena hoja de parra, se debe escoger una hoja aún joven que se pueda hervir fácilmente y agregar la proporción necesaria de cada ingrediente para que sus jugos se absorban y la mordida sea húmeda y suave de sabores intensos y especiados. Kikirik Restaurant en Estambúl y Oo Mammy en Atenas son las paradas obligadas para experimentar este delicioso aperitivo con el toque único del mediterráneo.


Vista a nivel de mesa de gyozas, samosas y rollitos frescos en platos pequeños
Asia ofrece aperitivos de texturas precisas, aromas intensos y salsas memorables.

Croquetas de España. De las mejores exquisiteces de la cocina española, que se preparan a base de salsa bechamel cremosa con jamón serrano o ibérico, pollo, bacalao, cebolla, nuez moscada y se cubren con pan rallado. Estas se fríen en abundante aceite hasta quedar crujientes por fuera, las cuales al morderse se derriten delicadamente en el paladar y crean una sensación cremosa con sabores intensos y especiados. La clave esta en usar menos harina para que la salsa no se compacte y preparar un relleno de calidad, donde se puedan percibir cada uno de los ingredientes. Todo esto para que al momento de freír la mezcla, los sabores se integren y la textura crujiente pueda contenerlos hasta el primer bocado. Santerra en Madrid y Casa Marcial en Asturias son las opciones más recomendadas por la calidad de sus ingredientes y su técnica de preparación, haciéndolas las mejores en el mundo.


Pão de queijo de Brasil. Se trata de un panecillo horneado que se elabora con almidón o fécula de mandioca, queso, leche, aceite de oliva, huevos y sal. Se caracteriza por ser elástico al interior y crujiente al exterior, con un sabor salado e intensamente quesoso, lo cual deja una sensación de resistencia en la costra que luego se vuelve tierna al centro cuando se muerde. La clave está en hervir la leche para gelatinizar el almidón, usar queso poco húmedo y agregar los huevos con la mezcla a temperatura ambiente, consiguiendo una masa blanda y poco pegajosa que se pueda moldear. A Pão de Queijaria en Minas Gerais y Dona Zelda en Sao Paulo son dos instituciones gastronómicas que preparan una versión gourmet de este manjar con ingredientes artesanales y una técnica especial.


Arepitas de Venezuela y Colombia. Se trata de pequeñas arepas que se preparan con maíz, azúcar, semilla de anís, agua, sal y aceite. Son normalmente conocidas como arepitas dulces o de anís, las cuales se sirven calientes y se acompañan de queso blanco salado. Para que una arepita sea perfecta, se debe lograr un equilibrio entre la cantidad de agua usada, el tiempo de reposo, el amasado y la temperatura adecuada, creando una tortita suave por dentro con una costra dorada por fuera. Las Arepas de Rube en Colombia y Arepera Doña Herminia en Venezuela son las opciones favoritas de los locales para probar versiones sencillas y tradicionales de este dulce aperitivo.


Baba ganoush de Líbano. Un aperitivo muy conocido de la cocina libanesa, que consiste en una pasta o paté de berenjena asada, tahini, limón, ajo, comino, sal y aceite de oliva. Se machacan todos los ingredientes hasta obtener una textura fina o rústica, cuyo sabor ahumado lo hace especial. Se decora con pimentón dulce, perejil picado, semillas de sésamo o granos de granada y se sirve frío con pan de pita o crudités. Para lograr un bocado auténtico, se debe tostar bien la berenjena para que tome un sabor ahumado y balancearlo con la cremosidad del tahini y la acidez del limón que permite percibir bien los sabores por muy ácidos o ahumados que sean. Si se busca tener una experiencia única, Amar Downtown y Babel Dbayeh son dos opciones muy valoradas por viajeros y locales, debido a que sus versiones manejan sabores y texturas particulares que se derriten en el paladar.


Blini con salmón de Rusia. Consiste en pequeñas tortitas que se hacen con harina de trigo, leche, huevos, levadura, azúcar y sal, las cuales se acompañan de salmón ahumado y crema agria. Se decora con eneldo, caviar o cebollín para darle un toque aromático y textura al platillo. Se caracteriza por una textura suave y esponjosa con sabor profundo y ligeramente ácido, que contrasta bien con lo sedoso, salado y ahumado del salmón, así como lo agrio de la crema. Sin duda un bocado explosivo que no dejarás de probar. Si deseas una experiencia con lujo e historia, Café Pushkin es la opción ideal, pero si prefieres algo más tradicional y accesible, Teremok es el sitio perfecto para disfrutar.


Poutine de Canadá. Este aperitivo originario de Quebec se prepara con papas fritas, queso en grano y salsa gravy. Otras versiones incluyen tocino, carne ahumada, huevo o cualquier otro ingrediente que se prefiera. Se distingue por tener una papa frita crujiente por fuera y suave por dentro, un queso elástico con notas saladas, así como una salsa gravy de consistencia media y aterciopelada con sabor profundo a umami. La ciudad de Montreal, cuna de este aperitivo, ofrece diversas opciones entre las que destacan La Banquise y Ma Poule Mouillée, dos joyas clásicas que todo local y viajero deben conocer para degustar este sencillo y rico manjar.


Arancini de Italia. Un clásico italiano que consiste en bolas de arroz tipo risotto, aromatizadas con mantequilla, azafrán y huevo. Estas se rellenan de ragú, queso mozzarella, verduras, guisantes, vino blanco y salsa de tomate, las cuales se cubren y se fríen con harina de trigo. Algunas versiones incluyen jamón, bechamel, espinacas o setas. Su textura es crujiente y quebradiza por fuera, con un arroz compacto y un relleno caliente que se funde al partirlo. Normalmente, es aromático por el azafrán, terroso por el arroz e intenso por el queso o ragú. La clave esta en dejar enfriar el arroz lo suficiente antes de moldearlo para que pueda sostener el relleno hasta su consumo. Pasticceria Savia en Sicilia y Mondo Arancina en Roma son las opciones favoritas de los locales para disfrutarlo con amigos o familia.


Deviled eggs de Estados Unidos. De los favoritos de los americanos, que se preparan con huevos duros, cuya yema se mezcla con mayonesa, mostaza, vinagre, salsa picante y pimienta, para luego servirlos fríos con paprika, cebollín o perejil. Se caracterizan por tener una clara tierna y una yema cremosa que contrastan bien con notas lácteas, ácidas y picantes de los demás ingredientes. Es ideal para reuniones familiares y ocasiones especiales por su fácil elaboracón y consumo. En Texas, Deviled Egg Co es un restaurante temático que ofrece variedad de combinaciones de este aperitivo para todos los gustos y Magnolias en Carolina del Sur, que se enfoca en las raíces sureñas para darle un toque tradicional y moderno a la vez.


Primer plano de arancini dorados junto a deviled eggs y papas con queso
Los bocados reconfortantes también tienen un lugar especial entre los grandes aperitivos del mundo.

Evidentemente, cada uno de estos aperitivos tiene un encanto para seducir a los paladares más expertos y aventureros. Algunos se preparan de acuerdo a la tradición, otros presentan versiones más modernas y también están aquellos con un giro muy gourmet o experimental. Así que si quieres disfrutar de alguna de estas delicias, recuerda escoger según el antojo que tengas para que la experiencia sea más placentera. Si quieres empezar por algo fresco, el ceviche o los spring rolls son perfectos. Si buscas algo más casero y reconfortante, elige unas croquetas, un arancini o un pão de queijo, pero si el plan es conocer sabores auténticos, unas tapas de tortilla, un hummus o unas gyozas pueden ser el primer paso a una ruta gastronómica. Al final, no importa cual prefieras, cada bocado te ofrece sensaciones e historias diferentes que siempre sorprenden a nuestros sentidos como si fuera la primera vez.


 
 
 

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