Los 20 mejores postres del mundo que debes probar al menos una vez

Hay viajes que empiezan desde un aeropuerto, una central de autobuses o un puerto marítimo, y otros que bastan con una cucharada dulce de felicidad. En este caso, un buen postre te invita a viajar a través del tiempo, para contarte la historia de un pueblo, una familia o una tradición con apenas unos bocados. Dicho esto, vamos a conocer 20 de los mejores postres, que expertos y amantes de la gastronomía, suelen celebrar por su sabor, textura, fama y capacidad de despertar un antojo ante los ojos de cualquier goloso.

1. Tiramisú de Italia. Sin lugar a dudas, este postre ha sabido conquistar el paladar de grandes y pequeños alrededor del mundo. Se caracteriza por ser cremoso, frío y aromático, combinando capas de bizcocho empapado en café con mascarpone y cacao. La clave de su éxito está en lograr un equilibrio entre el sabor intenso del café, la textura ligera de la crema y el toque amargo del cacao. Si lo pruebas, procura elegir uno que este recién hecho, pues se alcanzan a percibir los sabores intensos y suaves de sus capas. En cuanto a vivir una experiencia auténtica, Pompi Tiramisú es una parada obligada para deleitar este exquisito manjar como todo un local.
2. Crème brûlée de Francia. Este postre es otro que ha sabido encontrar su lugar en el mundo dulce de la gastronomía, pues además de ser delicioso, es reconocido por tener una técnica de preparación excepcional que todo buen repostero debe dominar. Su encanto está en el hermoso crujido que crea la cuchara cuando rompe la capa fina de azúcar caramelizada que lo cubre, dejando al descubierto una crema de vainilla tibia y sedosa. Es así, que el contraste entre crujiente y cremoso que lo caracteriza, lo vuelve uno de los postres más elegantes del mundo. Según locales y expertos, La Precope es uno de los cafés mas antiguos de París que sirve creme brulée en su estilo más tradicional.
3. Baklava de Turquía y Medio Oriente. Un manjar tan antiguo como sus creadores, que consiste en capas finísimas de masa filo con nueces o pistachos y almíbar perfumado. Es muy dulce con una textura crujiente, que al reventar en la boca con un mordisco, despierta aromas y sensaciones que el paladar guarda en su memoria. Lo ideal es comerlo en porciones pequeñas con café turco o té negro. Según expertos, foodies y locales, Hafiz Mustafa es el rincón perfecto para degustar por primera vez este manjar en la ciudad de Estambúl.
4. Cheesecake de Nueva York, Estados Unidos. Una de las creaciones más queridas por los críticos, chefs y foodies del mundo. Suele ser denso con una textura cremosa que se sostiene por una base de galleta, el cual una vez horneado, se deja reposar a temperatura baja para servirse frío y con el topping de su preferencia. La versión más auténtica y clásica es la neoyorquina, que destaca por su textura compacta y su sabor suave. Es excelente cuando se acompaña con frutos rojos, los cuales contrarrestan la cremosidad del queso con la acidez y dulzura de la fruta. Entre los favoritos están Eileen's Special Cheesecake y Junior's Restaurant and Bakery, cuya experiencia en servir este postre, los ha llevado a convertirse en paradas obligadas al visitar Nueva York.
5. Pastel de tres leches de América Latina. Consiste en un pastel de estrutura aireada que se baña con leche evaporada, condensada y crema. La clave está en que debe ser húmedo en cierta proporción para no llegar a tener una consistencia aguada. Su mejor versión es cuando se sirve frío con merengue o crema batida y se decora encima con fruta fresca. La pastelería Tere Cazola en Ciudad de México, es uno de los lugares más icónicos para probar este postre, que es perfecto con una taza de café por la tarde, según la costumbre de los locales.
6. Mochi de Japón. Este delicado y encantador postre se caracteriza por su tamaño pequeño y su textuta elástica, la cual obtiene gracias al arroz glutinoso con el que se prepara. Puede ir relleno de pasta de frijol dulce, helado o frutas. Su textura gomosa lo hace distinto a casi cualquier otro dulce, pero siempre conservando su sabor en cada bocado. Gekko Mochi es uno de los cafés más populares en Tokyo que ofrece variedad de combinaciones saladas y dulces de este delicioso manjar.

7. Pavlova de Australia y Nueva Zelanda. Es un postre con forma de merengue, cuya textura es crujiente por fuera y suave por dentro, el cual se decora con crema y fruta fresca. Para lograr su sabor y su aspecto particular, debe tener un perfecto contraste entre dulzor, acidez y ligereza para que se sienta la felicidad en cada bocado. Es ideal para combinarse con maracuyá o kiwi que le confieren una acidez balanceada. En Sydney, Australia; Rockpool Bar & Grill sirve una versión con maracuyá muy elogiada por críticos y foodies, mientras que en Wellington, Nueva Zelanda; Floriditas es un aclamado café que ha perfeccionado la versión clásica de este famoso postre.
8. Churros con chocolate de España y México. Son de los antojos dulces más clásicos de la repostería que satisfacen el estómago de los golosos. Consisten en un masa frita de exterior crujiente e interior suave, que se cubre totalmente de azúcar. Suelen acompañarse muy bien de una taza de chocolate espeso, en el cual se sumerjen para disfrutarse con placer. Se recomienda probarlos recién hechos cuando aún están calientes, pues su sabor azucarado cubre el paladar y lo llena de aromas. Los dos sitios que todo amante de la comida debe conocer para probarlos son Churrería el Moro en Ciudad de México y Chocolatería San Ginés en Madrid.
9. Macarones de Francia. Son pequeñas galletitas de almendra que se rellenan de ganache, crema o mermelada. Un buen macaron debe tener una textura crujiente, que al morderse, se pueda sentir suave. Los hay de distintos sabores como pistache, frambuesa y chocolate, para aquellos que desean un postre sencillo y no tan dulce. Pierre Hermé y Laduree son dos de las instituciones culinarias en Francia, que se conocen por su versión elegante y colorida de este postre.
10. Gelato de Italia. El helado es claramente uno de los postres preferidos en el mundo, pero cuando se habla de gelato, la conversación es otra. A diferencia del helado tradicional, este suele ser más denso y se sirve a temperatura un poco más baja, lo que permirte que se perciban mejor los sabores. Entre los clásicos están el de pistache, avellana, limón y stracciatella, así como los de fruta y chocolate. La clave está en que su color se vea lo más natural posible, pues indica que la preparación se hizo de manera correcta. Giolitti es la parada obligada para todo amante de este postre, si se visita Roma en Italia, según expertos y locales.
11. Flan de España y América Latina. Sin duda, una de las recetas favoritas de las abuelitas, el cual se prepara a base de huevo, leche, azúcar y caramelo, dando como resultado una textura cremosa densa o ligera. El flan es conocido por tener una apariencia firme que al partirse se tambalea y cuando se prueba, se percibe su sabor profundo de caramelo y su toque cremoso de la leche. La Leña de Cobo en Madrid y Bar Tola en Ciudad de México, son dos sitios con años de experiencia en este postre, que dejan a millones de comensales con ganas de probarlo más de una vez.
12. Gulab jamun de India. Un postre típico de la gastronomía de la India que consiste en bolitas pequeñas hechas de maida, un tipo de harina y Khoya, un tipo de leche condensada evaporada. Estas se bañan en almíbar con cardamomo o agua de rosas y se sirven tibias, resultando en un postre muy reconfortante de sabor intenso y aromático. En Delhi, Haldiram's es una franquicia que se especializa en postres y en el cual se puede encontrar Gulab jamun en todo el país. Sin lugar a dudas, uno de los referentes preferidos de los locales.

13. Sticky toffee pudding de Reino Unido. Un postre clásico inglés que consta de un bizcocho húmedo a base de mantequilla, azúcar, huevo y harina. Se suele enriquecer con dátiles y se cubre con salsa de caramelo. Se sirve caliente con helado de vainilla, lo que ayuda a equilibrar su sabor profundo con notas de mantequilla tostada y melaza. Rules es el restaurante más antiguo de Londres que prepara este manjar, de acuerdo a la tradición y por el cual, críticos y chefs de todo el mundo lo aclaman.
14. Alfajores de Argentina. El postre estrella de la gastronomía argentina que consiste en dos galletas con relleno de dulce de leche y cubierta de chocolate negro o blanco, así como de azúcar glass. El secreto está en obtener una galleta crujiente capaz de soportar el relleno y que al morderse, se disuelva suavemente en la boca. En Buenos Aires, La Vicente López es un clásico que cuenta con una extensa variedad de alfajores de distintos sabores, los cuales se pueden disfrutar con una buena taza de café como todo un local.
15. Pastel de Belém de Portugal. Es una tartaleta de hojaldre rellena con crema hecha de leche, yemas de huevo, azúcar, harina, canela y ralladura de limón. Es un clásico de la cocina portuguesa que se caracteriza por su textura crujiente al exterior y su cremoso relleno en el interior. La pastelería Pasteles de Belem en Lisboa, es el sitio preferido y más aclamado por locales y expertos culinarios, pues ahí se puede vivir la verdadera experiencia de este postre como todo un portugués.
16. Brownie de Estados Unidos. Obviamente, no se debe pasar por alto a este delicioso panecito, que se distingue por ser denso, chocolatoso y con un centro húmedo. En algunas versiones, se le agregan nueces, sal de mar o una bola de helado. Un buen brownie no necesita de decoraciones extravagantes para ser perfecto, pues la clave está en lograr el punto exacto de cocción y el sabor intenso del chocolate, dando como resultado una mezcla untuosa y de sabor profundo en cada bocado. La ciudad de Chicago en Estados Unidos, es conocida por ser la cuna de este maravilloso postre que se creó para la Exposición Universal de 1893. Palmer House Hilton es el sitio donde se preparó este manjar por primera vez y el que se debe visitar sin excusa alguna.
17. Banoffee pie de Reino Unido. Otro de los clásicos de la repostería inglesa que consta de una base de galleta, plátano, crema batida y una salsa de caramelo. Es ideal para acompañarse con helado de vainilla o una taza de café durante una tarde lluviosa o una reunión familiar. No cabe duda, que es una dulce tentación para los aficionados a los postres y según los expertos y locales, The Hart es el sitio indicado para probarlo.
18. Apfelstrudel de Austria. Una de las joyas dulces de la gastronomía austriaca por excelencia, que ha conquista hogares, restaurantes y reposterías en todo el mundo. Se trata de una masa fina de hojaldre enrollada con compota de manzana, canela, azúcar, pasas y pan rallado. Se sirve recién salido del horno y se espolvorea con un poco de azúcar glass. En la actualidad, se acompaña con helado de vainilla y es perfecto durante el otoño y el invierno. La clave está en lograr una masa muy fina capaz de contener todos los ingredientes al momento de enrollarse y hornearse, obteniendo una textura crujiente que al morderse, libera una mezcla de aromas y sabores exquisitos. Café Landtmann y Kaffee Alt Wien son dos cafeterías emblemáticas en Viena que todo local y experto recomiendan, si se busca una experiencia auténtica de este postre.

19. Knafeh de Medio Oriente. Es uno de los tesoros mejor conservados de la repostería de Medio Oriente. Se trata de un pastel hecho con fideos finos de una masa llamada Kadaif, los cuales se van montando en capas con relleno de queso suave y se bañan en almíbar perfumado, también conocido como attar. Muchas veces, se decora con pistache y se sirve en días festivos y Ramadán. Lo que hace a este postre único, son los aromas que lo envuelven y la textura crujiente de la masa al hornearse. Entre los sitios preferidos, según expertos y locales, están Habibah Sweets en Amán, Jordania y Jafar Sweets en Jerusalén, Israel.
20. Profiteroles de Francia. Si de tradición se trata, este postre es un claro representante de la cultura gastronómica francesa, que consta de panecillos pequeños hechos con pasta choux y rellenos de crema pastelera o batida. Comúnmente, se bañan de salsa de chocolate o se espolvorean de azúcar glass. Son tostados por fuera y airosos por dentro, lo cual ayuda a que el relleno se mantenga dentro hasta su degustación. Basado en la opinión de los expertos, Allard es el sitio indicado para quien busca una experiencia auténtica, pues ha sido reconocido por tener los mejores profiteroles de París.
Como se puede apreciar, los postres son deliciosos, dulces y con una personalidad propia que cuenta la historia de su creación. Así que si te decides a probar alguna de estas delicias, basta con un solo bocado para darte cuenta de los sabores y aromas que guardan en su interior. Puedes optar por un tiramisú para disfrutar de la esencia del café, un baklava para sentir lo dulce y crujiente de su estructura, un pastel de belem para experimentar la cremosidad de su relleno o un knafeh para vivir una experiencia intensa y aromática. Lo importante es disfrutar con los sentidos y escuchar con atención aquello que cada cucharada te quiere compartir.



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