Del campo a la mesa, son los aromas y sabores que nos rodean: Estos son los productos de temporada que Octubre nos regala

Octubre llega con su encanto único para conquistar los mercados de México, pues los puestos empiezan a llenarse de colores intensos y aromas dulces o salados, que despiertan la imaginación de los más curiosos para preparar recetas nuevas y queridas. Es un mes para aprovechar los productos que nos ofrece la tierra en diferentes formas y tamaños, los cuales varían de acuerdo a la región y a su disponibilidad en el mercado.
La clave está en elegir lo de mejor calidad, de acuerdo a su variedad, precio y condiciones en las que se encuentra. Muchas veces, el mejor ingrediente para una sopa, una ensalada, un postre o una salsa está justo frente a nosotros y con las ganas de compartir su sabor en cada plato que preparamos.

Entre las verduras que se pueden encontrar, esta la acelga, que se caracteriza por sus hojas verdes y tallos firmes perfectos para elaborar sopas, caldos, quesadillas, tortitas y guisos con papa. Al comprarla, conviene elegir manojos con hojas frescas, sin manchas oscuras y con tallos crujientes, los cuales se deben lavar bien y cocinar en poco tiempo para conservar su color.
El betabel es otro que destaca por su color profundo y su sabor dulce terroso. Es ideal para rostizar, cocer, rallar crudo en ensaladas o mezclar con naranja, jícama y chile piquín. También, es muy buen ingrediente para realzar cremas suaves o usarse como base para jugos con zanahoria y manzana. Los mejores betabeles son aquellos de piel lisa y tamaño mediano que poseen un sabor dulce y una textura tierna, indicando que están listos para prepararse.
La calabacita es también una de las más solicitadas, debido a su suavidad, ligereza y practicidad para cocinar. Con elote, rajas y crema se vuelve todo un clásico de temporada y gracias a su versatilidad, aporta cuerpo a las sopas y da contraste a platillos en los que se combina con queso o algún guiso. Para escoger las más sabrosas, siempre elige las piezas de tamaño mediano, piel brillante y libre de golpes, pues conservan mejor el sabor y la textura que realzan las recetas.
Por supuesto que si hablamos de Octubre, la calabaza no se puede olvidar. Su deliciosa pulpa anaranjada es esencial para elaborar variedad de sopas, purés, panes, atoles y postres, algo muy típico de la temporada. En muchas cocinas mexicanas, se asocia directamente con la celebración del Día de Muertos, donde se emplea para preparar dulce con piloncillo, canela y guayaba. Una buena calabaza debe tener buen peso, piel dura, aroma suave y un tallo seco para obtener una pulpa más firme y poco fibrosa.

La coliflor es perfecta para quienes buscan una verdura rendidora y fácil de manejar. Esta se puede capear, rostizar con especias, preparar en crema, al vapor con limón o en ensaladas tibias. Al momento de elegirla, busca aquellas de cabeza compacta, color blanco cremoso o brillante, sin zonas húmedas ni olor fuerte. Si las hojas exteriores están frescas, suele ser buena señal.
El aguacate, sin lugar a dudas, es esencial para enriquecer cualquier platillo, ya que aporta untuosidad y sabor a casi todo. Es el acompañante ideal para tacos, sopas, tostadas, ensaladas y salsas. Para elegir aquel de buena calidad, es importante checar su textura, presionando con suavidad cerca del tallo sin que se hunda del todo, lo cual indica que está listo para comer. Si está muy duro, se recomienda dejarlo madurar a temperatura ambiente hasta que se sienta suave.
En cuanto a las frutas de octubre, el chicozapote tiene un lugar especial. Su pulpa café, dulce y suave es excelente para disfrutar recetas de temporada que todos aman. Se puede comer al natural, en licuados o en postres fríos. Cuando se compra, se debe checar su cáscara, raspando un poco la piel para notar si su color es adecuado. Si está duro, conviene dejarlo madurar a temperatura ambiente.
La granada roja es otra joya del mes a considerar, pues se caracteriza por tener granos jugosos que aportan frescura, acidez y color. Va muy bien sobre ensaladas, chiles en nogada, yogurt, postres y aguas frescas. Al elegirla, procura buscar piezas pesadas, de cáscara firme y color intenso o uniforme. Recuerda checar que la corona este abierta y ligeramente seca para poder consumirse, siempre evitando que esté cerrada y de un verde intenso.

La manzana es otra de las frutas básicas que se disfruta mucho en Octubre, especialmente cuando esta cruda, horneada o cocida con canela. Sirve para ensaladas con nuez, rellenos de pan dulce, compotas y bebidas calientes. Para elegir las mejores, escoge las piezas firmes, pesadas y con brillo natural. Si buscas acidez, elige tonos más verdes; si quieres dulzor, opta por las rojas o amarillas. Lo importante es saber el uso que se le quiere dar para elegir aquella que acompañe bien a cada preparación.
La guayaba es inolvidable por su sabor, la cual es esencial para endulzar ponches y mermeladas caseras. Su aroma es inconfundible y se usa mejor en agua fresca, atole, compotas, salsas dulces, panqués y rellenos. Las guayabas maduras tienen piel verde claro o amarillento, se sienten ligeramente suaves y poseen una cáscara lisa y sin golpes. Si compras algunas verdes, déjalas madurar pocos días en una bolsa de papel a temperatura ambiente.
El membrillo es también una joya única de temporada que se distingue por su aroma dulce e intenso. Con él se preparan ate, jaleas, compotas y rellenos para panes o empanadas. Además, se combina bien con quesos frescos y salsas. Un membrillo maduro debe tener piel amarillo claro o dorado uniforme, textura compacta, aroma floral y una cáscara intacta. Si está demasiado verde, hay que dejarlo madurar por más tiempo para evitar a que sepa ácido.
El tejocote es un clásico mexicano que es pequeño y aromático. Se le conoce principalmente por ser un ingrediente básico del ponche, una bebida típica que se prepara en temporada de fiestas. También, es excelente en almíbar, mermeladas y salsas para carnes. Para suavizarlo, se hierve y se pela con facilidad, por lo cual, conviene elegir frutos firmes, de color amarillo brillante o rojizo, libre de manchas negras y con un aroma frutal que se percibe al olerlo.
El plátano es uno de los favoritos por ser práctico y fácil de preparar. Cuando está firme, es ideal para licuados, bowls con semillas y platos salados, pero cuando está maduro, va muy bien con panqués, hot cakes, postres y helados caseros. Por lo tanto, hay que elegir aquellos de color amarillo uniforme, si se piensan comer el mismo día o con tonos verdosos, si el plan es consumirlos en dos o tres días. Recuerda que deben estar ligeramente suaves, pero no pastosos ni duros.

Consumir productos de temporada en octubre permite armar una canasta muy completa, cuyas verduras y frutas sean frescas, básicas y de gran variedad para toda una semana de recetas caseras. Por un lado, están las acelgas, la coliflor y las calabacitas, que son muy fáciles de combinar para preparar sopas y guisos rápidos. Por otro lado, la calabaza, la guayaba, el tejocote y el membrillo son esenciales para endulzar y dar cuerpo a postres o bebidas reconfortantes. Por último y no menos importante, el aguacate, la granada y la manzana son excelentes para realzar platillos que buscan un contraste entre dulce y salado y así, disfrutar de ambos en cada bocado.
Así que para aprovechar al máximo estos productos, conviene elegir aquellos que se encuentran en buen estado y listos para transformarse. En el caso de los alimentos que se maduran rápido, como guayaba, chicozapote y aguacate, es preferible buscar aquellos con buen color, textura y aroma para usarse inmediatamente. Las piezas firmes, como betabel, calabaza, membrillo y tejocote, se pueden comprar aún no maduros porque resisten más días en un lugar fresco y seco. Asimsmo, las hojas verdes, como la acelga, se pueden comprar y refrigerar para mantener por unos días más su frescura y sabor.
Como se puede observar, Octubre invita a descubrir los productos que ofrece la tierra en esta época y con ellos, elaborar infinidad de recetas que conquistan a los paladares más exigentes. Basta con una visita al mercado para admirar los colores, aromas y sabores que conectan con tradiciones y recuerdos, los cuales son resultado de nuestra historia, que a través del tiempo, nos ha enseñado a conservar y difundir el legado culinario de nuestro pueblo.



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